Cualquier alumno puede requerir un profesor particular en algún momento del curso. Ello puede deberse a varias razones:
Las matemáticas representan, en un gran número de casos, la primera dificultad seria con la que se encuentra un alumno en su proceso de aprendizaje. Ello se explica porque esta materia requiere de unos procesos de trabajo, repetición y asimilación que hasta entonces son desconocidos o poco utilizados por los alumnos y que requieren de un entrenamiento y supervisión. El profesor trabajará desde esta óptica y con el objetivo de que el alumno sienta confianza ante la asignatura, desde el conocimiento de como hay que trabajarla. Ello le ayudará a lo largo de su vida académica.
En esta etapa es muy importante que los alumnos consoliden lo que aprenden de manera a construir una base sólida sobre la que asentar los próximos cursos académicos. Los conceptos no asimilados pueden convertirse en futuras lagunas que posteriormente afectarán a su rendimiento académico. Muchos alumnos desde pequeños se enfrentan al aprendizaje de varias lenguas y por ello es necesario aclarar y trabajar desde estas edades cualquier elemento de duda o de confusión en las meterias lingüisticas.
Es muy importante igualmente identificar áreas de retraso o problemáticas específicas que puedan generar retrasos académicos en el futuro - falta de atención. dificultades con la lectura y la escritura, dislexias, etc - y que son fácilmente corregibles con la adecuada atención y regularidad.
En estas edades cada alumno debe encontrar "su" manera de trabajar y de enfrentarse al estudio, esto es el conjunto de herramientas que les permitiran entender, asimilar y memorizar mejor. Algunos la encuentran rápidamente, otros pasan cursos enteros sin hacerlo. El profesor le ayudará sin duda alguna a que sean conscientes y adquirieran el hábito y forma de estudio más adecuado.