El bachillerato forma parte de la educación secundaria postobligatoria y, por lo tanto, tiene carácter voluntario. Consta de dos cursos académicos que se realizan ordinariamente entre los 16 y 18 años de edad. Se desarrolla en modalidades diferentes, se organiza de modo flexible y, en su caso, en distintas vías. Tiene como finalidad:
Las actividades educativas en el bachillerato favorecerán la capacidad del alumnado para aprender por sí mismo, para trabajar en equipo y para aplicar los métodos de investigación apropiados.
Quienes cursen satisfactoriamente el bachillerato en cualquiera de sus modalidades recibirán el título de Bachiller, que tendrá efectos laborales y académicos.
Para los alumnos de bachillerato es primordial:
En esta etapa el estudiante debe consolidar su base académica y poner en práctica los hábitos de estudio para poder afrontar con tranquilidad las pruebas finales.
El perfil de profesor particular que imparte clases en bachillerato es especialista en cada una de las asignaturas ya que el grado de complejidad de las asignaturas es alto.
En estas clases particulares el objetivo principal es tratar de que el alumno comprenda y consolide cada una de las materias curriculares así como que estructure su aprendizaje y refuerce su capacidad de razonamiento para poder así sentar unas buenas bases académicas que le ayudarán en los estudios posteriores.
El profesor se centra en facilitar al alumno las herramientas que le permitan gestionar de manera óptima su tiempo de estudio (realización de resúmenes, técnicas de memorización, redacción de textos, organización de la información, expresión oral...)
Estas clases particulares trabajan tanto los contenidos de las asignaturas como los hábitos que deben tener los alumnos para afrontar con éxito los exámenes y posteriores estudios, cada vez de mayor nivel de exigencia y complejidad.